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Luca Belcastro


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ÍNDICE

alt La realidad es también la primavera que esperamos
por Vilma Tapia Anaya (septiembre de 2009)
alt Entrevista en el programa "Siglo XX" de la Radio Beethoven
por José Oplustil (agosto de 2008)
alt Entrevista en el programa "Perfiles" de la Radio Universidad de Chile
por Manuel Calonge (enero de 2008)
alt "La obra de arte es una manera de comunicar"
por Andrés Florit (25 de octubre de 2007)
alt "La crescita culturale è la conseguenza di uno scambio, non di una chiusura"
por Silvia Garnero (3 de julio de 2007)


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Entrevista al músico italiano Luca Belcastro

La realidad es también la primavera que esperamos

por Vilma Tapia Anaya
(publicada en Ramona n.229 - Cochabamba, 13 de septiembre de 2009)

Cochabamba (Bolivia), septiembre de 2009

Luca Belcastro es fundador, animador y director de Germina.Cciones... - PRIMAVERAS LATINOAMERICANAS, una organización libre que desarrolla un proyecto que busca abrir espacios de encuentro para las manifestaciones artísticas y culturales de los países latinoamericanos. El objetivo principal de Germina.Cciones... - PRIMAVERAS LATINOAMERICANAS es crear redes de comunicación entre los artistas latinoamericanos y generar instancias de apoyo recíproco que les permitan co-laborar sobre la base de las diferentes visiones y expectativas involucradas. Entre las actividades programadas para estos fines hay conciertos, ensayos abiertos, cursos, talleres, seminarios, charlas, mesas redondas, en los que se trata temas referentes a la música, a las técnicas compositivas e instrumentales contemporáneas, y a las interacciones entre la música y las otras expresiones artísticas.

Germina.Cciones... - PRIMAVERAS LATINOAMERICANAS es un feliz objeto ecosófico guattariano, uno más. Así como las revistas Ramona (cuya hospitalidad agradezco), o Mar con Soroche, conocidas en nuestro medio, es un espacio abierto con la intención de hacer fluir y refluir las palabras, los imaginarios sonoros, las marejadas de enunciaciones y significaciones territorializadas. Igual que las revistas culturales y literarias mencionadas, Germina.Cciones... se constituye en un espacio y en un medio. Es una nave, una balsa, una carreta, un cuarto, un escenario. Es la calle, es la plaza. Es un lugar en el que es posible conversar sobre la realidad que, como dice Luca Belcastro, es también lo que puede llegar a ser. Es también lo que quisiéramos que fuese. Germina.Cciones es un sueño compartido. Como un peregrino incansable, Luca Belcastro visita, recorre nuestro territorio, el territorio latinoamericano, invitándonos al diálogo, a la amistad. Más allá de ser una propuesta de reivindicación política, es la invitación a una acción de reapropiación de la producción de subjetividades.
En ese sentido, los objetivos adyacentes al mencionado se relacionan con la valoración de: la diversidad cultural, imaginativa, creativa y expresiva; la naturaleza y el medio ambiental; el derecho que tienen los niños y jóvenes a conocer las posibilidades de acción y desenvolvimiento humano y artístico que existen en sus países y en el mundo.
Desde 2007, Luca Belcastro ha visitado Argentina, Bolivia, Chile, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Perú y Uruguay. En el marco de las Jornadas de Música Contemporánea 2009, realizadas recientemente en Cochabamba bajo la dirección de ABAICAM, asociación presidida por el maestro boliviano Alberto Villalpando, Belcastro ha animado el Taller de Composición ?Patujú?.


Vilma Tapia Anaya (VTA): ¿Cómo te explicas haber elegido Latinoamérica para realizar tu proyecto y no cualquier otro continente de este vasto mundo?

Luca Belcastro (LB): Hubo un momento que pienso importante en mi vida. Tenía yo diez u once años, en 1975, cuando, en la tapa de un elepé, vi una foto en blanco y negro que llamó mi atención. Era la foto de unos chilenos que, en el momento político que su país atravesaba, habían buscado refugio en Italia. Escuché la música que hacían, las canciones, revisé los nombres de ellos, de las canciones, de los poetas autores de las letras de las canciones, de las ciudades de las que provenían y empecé a buscar más información relacionada con esos nombres. Más música de esos compositores, más libros de esos poetas, más imágenes de los lugares mencionados. Y la idea de Latinoamérica que fui haciéndome me gustaba.

VTA: Reviso tu recorrido profesional y no encuentro más que éxitos ¿Qué fue lo que te impulsó a dejar Europa?

LB: Después de mis años de formación académica, empecé a escribir, a concursar, a buscar premios para poder sobrevivir con ellos. Me interesaba viajar, entonces, viajé por Europa y por Norteamérica. Entré a eso que yo llamo el túnel del sistema europeo, por el que transitan los compositores e intérpretes. Siendo parte de ese sistema llegué a mis cuarenta años? debía reflexionar sobre mi situación. Fue un período oscuro, sentía que no estaba contento con lo que estaba haciendo. La primera decisión que tomé fue dejar de participar en concursos, y, la segunda, fue empezar a ver en otra dirección. Es entonces que empecé a moverme para tomar contacto con Latinoamérica. Escribí a la Universidad de Chile, al Conservatorio Nacional del Perú y a un Instituto de Cultura en México. La respuesta más concreta la obtuve de Perú. Armé viaje y llegué a Latinoamérica, a Buenos Aires, después fui a Lima y a Arequipa, donde establecí los primeros contactos, luego pasé a Chile, volví al Perú, y así estuve cuatro meses en Latinoamérica. Encontré mucho interés pero todavía ningún compromiso definido, entonces, regresé a Italia para dar clases en el conservatorio de Perugia durante la gestión 2007/2008. Me sentía contento con los estudiantes, pero no con lo que significaba estar nuevamente en un conservatorio italiano. Me di cuenta de cuán disconforme estaba cuando, en uno de mis viajes a Perugia, tuve un accidente automovilístico, muy fuerte, me llevó a revisar la decisión que acababa de tomar. Tuve que revertirla, regresé a Latinoamérica, a Chile, donde conversé con gente de varias universidades. Después vine a Bolivia.

VTA: ¿Cómo escucha la gente tu propuesta?

LB: He estado en varios países y he conocido a mucha gente que ha participado del proyecto entendiendo la esencia del mismo. Nadie ha reclamado nada para sí. En general, he encontrado en todos los países que he visitado una gran capacidad para compartir, para conversar.
Bolivia me ha impresionado particularmente, por la profundidad que la gente tiene para entablar relaciones con los otros y con el mundo. Creo que Bolivia es el país latinoamericano que menos mira hacia Europa o hacia los Estados Unidos.

VTA: Si comparáramos la academia europea y la latinoamericana, en el ámbito musical, ¿qué características serían las remarcables?

LB: En los programas académicos europeos, el acto interpretativo está acompañado de muchos clichés. En Europa son importantes el tecnicismo y la imagen, el sistema funciona así. Además, la competencia es muy fuerte. En Europa el acto compositivo es individual, aquí, en Latinoamérica, no siempre. Aquí es posible escribir con los intérpretes, y es posible realizar composiciones colectivas. Todo esto porque, pienso, en Latinoamérica la relación con la naturaleza y con la vida es distinta.

VTA: ¿Cuál es, a tu parecer, el sentido más profundo de la creación artística?

LB: En el proceso de creación, el artista debe encontrarse consigo mismo, con su propio mundo. Con lo que quiere significar.
Cuando se realiza un concierto, por ejemplo, las formas que se eligen para llevarlo a cabo están diciendo algo. Según las formas por las que uno opta para hacer las cosas, se está tomando una posición. Si en un país latinoamericano se opta por formas europeas, se está diciendo algo con esa elección. Lo mismo ocurre con las decisiones narrativas el momento de componer. Qué es lo que se destaca del mundo, lo que hay o lo que no hay, las posibilidades o las imposibilidades de la realidad. Yo pienso que la realidad es también lo que puede llegar a ser, la realidad ofrece una forma poética de ser concebida.

VTA: ¿Cómo definirías la idea que tienes ahora de Latinoamérica?

LB: Aquí, lo posible es que pueblos enteros se encuentren en la calle para danzar y hacer música. La relación que el hombre toma con los espacios está definida por la profundidad.
En la actualidad, los etnomusicólogos europeos de lo que se ocupan es de lo urbano, de la metrópolis, es el mundo que tienen.
En Latinoamérica el poder es menos controlador. Que las producciones artísticas e intelectuales puedan ser copiadas es algo significativo, se fotocopian las partituras, los libros, se reproduce la producción discográfica.
Sin embargo, en Europa hay más posibilidades económicas para que la gente pueda participar del mundo formal del arte. Aquí todavía se ve a los niños pedir en la calle. Por ese motivo, quizá, una tarea compositiva sea ofrecer la posibilidad de acceso a la música que se está haciendo.

VTA: ¿Cómo crees que influirá en tus próximas composiciones tu experiencia latinoamericana?

LB: No lo sé todavía. Tu pregunta me remite a otras muchas preguntas que me he hecho. En Europa hay monstruos de la técnica, responden a una educación selectiva, competitiva, pero son capaces de interpretar cualquier cosa. Los compositores encuentran intérpretes capaces de la más alta complejidad técnica. El riesgo de esto es que la música Europea, muchas veces, es sólo eso, técnica. Y el riesgo de ese hecho para Latinoamérica es que se mire a Europa buscando el mismo modelo: la técnica. El intérprete europeo toca para ganar dinero. En Latinoamérica no, el intérprete toca porque le gusta.
Me pregunto constantemente y pregunto a los músicos con los que converso: ¿Para qué se escribe? ¿Para quién? ¿Hasta qué punto la técnica es importante?

VTA: ¿Cuán visible es la música contemporánea latinoamericana para los europeos?

LB: A Europa no le importa nada el compositor de otros continentes que escribe como un europeo. Lo que a Europa le interesa de las otras culturas es el folclor o las técnicas, no el discurso. Los latinoamericanos conocen más del nivel compositivo europeo que los mismos europeos. En Europa no hay una necesidad real de profundizar en lo que está pasando en otros países. La presencia del dinero lo bloquea todo y las decisiones son políticas.
Respecto a las posibilidades materiales, en Europa, la seguridad laboral es más sólida. Aquí, los músicos tienen muchos trabajos, diferentes, les queda poco tiempo para estudiar y componer. Sin embargo, a pesar de las preocupaciones por la sobrevivencia que tienen, los compositores aquí todavía actúan respondiendo a lo que quieren.


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Luca Belcastro: Entrevista
en el programa "Siglo XX" de la Radio Beethoven

por José Oplustil

Santiago (Chile), agosto de 2008

escucha aquí

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Luca Belcastro: Entrevista
en el programa "Perfiles" de la Radio Universidad de Chile

por Manuel Calonge

Santiago (Chile), enero de 2008

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Compositor italiano ofrecerá un seminario el 31 de octubre

Luca Belcastro: "La obra de arte es una manera de comunicar"

por Andrés Florit

Santiago (Chile), 25 de octubre de 2007

El guitarrista y compositor italiano dictará el próximo miércoles 31 de octubre a las 10:30 hrs. el seminario titulado "¿Simetría o proporción?: La naturalidad aparente", donde abordará sus postulados estéticos y técnicos con los asistentes. La actividad se realizará en la Sala 504-A de la Facultad de Artes sede Compañía, con entrada liberada.


"La Música Contemporánea hay que escucharla de manera estética, no analítica, dejándose transportar por las emociones, por las imágenes... el público se puede acercar sólo de esa manera, no puede pensar en encontrar la técnica. El que se acerca a mi música debería dejarse transportar por las imágenes... eso no quiere decir que el aspecto técnico no sea importante, pero es importante para el compositor, no para los que escuchan".

Esto piensa el compositor y guitarrista italiano Luca Belcastro, quien expondrá el miércoles 31 de octubre a las 10:30 hrs. en la Sala 504-A de la Facultad de Artes sede Compañía (Compañía 1264), un seminario titulado "¿Simetría o proporción?: La naturalidad aparente", donde abordará éstos y otros aspectos técnicos y estéticos de sus obras y de la música actual.

En la ocasión, Belcastro recibirá partituras de los compositores y alumnos que lo deseen y se audicionarán obras suyas como "La primavera escondida" para voz, flauta, clarinete, violín, violoncello, percusión y piano con poemas de Pablo Neruda. El encuentro será abierto al público en general y no requiere inscripción previa.

Sonidos calculadamente naturales

Para Belcastro, graduado de la Academia de Santa Cecilia de Roma y que cuenta con un catálogo de más de 50 obras, la "naturalidad aparente" tiene que ver con lograr que su calculado trabajo técnico en la composición suene "natural" para quien lo escucha: "Lo que intento hacer es que esa estructura no sea visible, no se pueda advertir, que el que escucha pueda encontrarse libre de la necesidad de querer analizar y comprender la estructura".

Esta estructura es trabajada minuciosamente por el compositor italiano, quien recurre a la proporción áurea, una antigua fórmula geométrica utilizada en el arte por maestros como Leonardo y que da cuenta de una regularidad no simétrica y por tanto menos evidente: "En un bosque encuentras varias plantas y tiene un orden que parece casual, pero en realidad todo sigue algunas reglas, también la natutraleza. Una planta nace allá porque pasó algo que le permitió nacer, todo sigue reglas, que son las reglas de la vida, de la naturaleza. Entonces en mi composición establezco algunas reglas, pero que deben respetar esa idea del equilibrio, de proporción, que se encuentran también en la naturaleza", dice Luca Belcastro.

El compositor agrega: "La proporción áurea me permite esto, porque no siendo una división del espacio y el tiempo de manera simétrica, regular, no es advertible, quien escucha no logra advertirla a nivel formal, es más fácil seguir una pulsación regular. Utilizando la proporción áurea puedo dar idea sonora que es muy distante de lo que es la regularidad, la vida mecánica. Para el que escucha probablemente parece espontánea, pero es una estructura muy rígida, muy calculada, que parece espontánea. Que parece natural. Por eso lo llamo naturalidad aparente", explica.

Esta forma, para Belcastro, está subyugada a su visión de mundo, en su caso a su amor por la naturaleza. La idea es "encontrar una técnica que pueda ser útil a la idea que uno quiere comunicar... cada uno tiene que encontrar una manera personal, original, de organizar esa estructura", dice, agregando que "en mi música esta siempre presente la naturaleza, el respeto de la vida, entonces tengo que encontrar la manera técnica de comunicar estas ideas".

Para el italiano, lo fundamental en la obra de arte es su capacidad de comunicar, de dar forma a una visión de mundo. "La obra de arte es una manera de comunicar, no es un juego técnico intelectual", afirma. "Es necesario comunicar esa visión de mundo para que otra persona pueda girar la cabeza y ver un mundo distinto".

Es sobre esta base que el compositor, quien como vimos ha trabajado en algunas de sus obras con textos de Pablo Neruda y también de Cesare Pavese, presentará su seminario el 31 de octubre: "Estoy aquí sobre todo para conocer que pasa a nivel musical, siempre he estado interesado en la cultura y en la música sudamericana y quería conocer más, confrontarme con compositores e interpretes de aquí".

Además, busca estimular a los músicos a que incursionen en la Música Contemporánea, que tiene cierta escasez de intérpretes. "La Música Contemporánea puede ser mucho mas interesante para uno que vive hoy que la música de Beethoven o Mozart, que puede ser mucho más aburrida, porque ellos vivieron en un mundo distinto, en una región determinada, en un ambiente social determinado, tenían una visión de mundo particular, escribían cosas increíbles, de valor inmenso, pero para un hombre contemporáneo puede ser más estimulante escuchar una composición escrita ahora, que representa mejor, de manera más cercana, la manera de vivir del hombre contemporáneo".

"En Europa las energías creativas están decreciendo"

El compositor llega a Chile por primera vez concluyendo un viaje de cuatro meses por Sudamérica, que lo llevó a Perú, Ecuador, Bolivia, Uruguay y Argentina. En su periplo, cuenta, distinguió dos características comunes: la poca comunicación que existe entre las instituciones musicales y una "dependencia psicológica" de Europa y Norteamérica: "No tiene sentido, porque aquí hay muchas cosas interesantes, distintas, y el compositor tiene que darse cuenta, también para alcanzar cierta originalidad", afirma.

"En Europa las energías creativas e innovativas están decreciendo, aquí yo encuentro una gran energía, una manera de afrontar la vida con pasión que no existe en Europa y me pone triste ver que se imitan modelos de vida de Europa y Norteamérica que no funcionaron, que sólo lograron aislar al hombre. El artista busca poder también en el campo artístico y eso es muy triste, no debería ser así. Allá hay una competencia increíble entre personas que hacen lo mismo, para conquistar la visibilidad, la apariencia, y esos son errores que no hay que repetir donde esté la posibilidad de no hacerlo, como aquí", concluye el músico.

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Luca Belcastro: "La crescita culturale è la conseguenza di uno scambio, non di una chiusura"

di Silvia Garnero
Especial para Italianos en América

Buenos Aires (Argentina), 3 de julio de 2007

Belcastro (43) è un compositore italiano nato a Como. Le sue composizioni sono state eseguite in importanti festival in Italia (Settembre Musica di Torino, Milano Musica, Nuova Consonanza di Roma, etc.), in Europa, USA, Cina, Corea e Armenia. Dopo i suoi incontri alla Fondazione CEAMC di Buenos Aires e all'Universidad Nacional del Litoral di Santa Fe, il compositore italiano continua sua esperienza sudamericana in Perú. Prima della sua partenza, abbiamo avuto una intervista per conoscerlo di più:


-- Ho visto che hai testi di autori sudamericani, come ad esempio Neruda. Che cosa ti porta a scegliere la sua poesia?

-- La scelta della poesia di Neruda, oltre che conseguenza di un grande piacere emotivo e estetico, è nata da una necessità. In realtà mi è sempre interessata e piaciuta la cultura e la poesia sudamericana, però per un periodo della mia vita sono stato immerso, attratto dalle ultime poesie dell'italiano Cesare Pavese, molto introspettive e in un certo senso senza speranza... "quello che è stato sarà"... senza colore, in bianco e nero, o meglio grigia.

La mia vita era così: le cose si ripresentavano sempre uguali, con gli stessi meccanismi mentali... e le mie composizioni la rispecchiavano, anche a livello tecnico.

L'esecuzione di una mia partitura orchestrale, "la speranza si torce", mi ha permesso di vedermi dall'esterno... ho avvertito molto forte questo aspetto di autoreferenzialità, il continuo parlare a me stesso. Quindi la necessità di aprirmi al mondo, di comunicare le mie emozioni in maniera differente, si è incontrata con la poesia colorata di Pablo Neruda, molto comunicativa, piena di immagini e passioni. Così è nato il ciclo di composizioni cameristiche "la primavera escondida", con poesie legate alla natura, alla foresta amazzonica, al mare.

Questo è quello che mi piace della letteratura sudamericana, la continua presenza della natura e della passione, il continuo confronto dell'uomo con la propria esistenza, spesso in forte contatto e contrasto con la natura stessa. Così come il lato della passione, dell'amore, della lotta contro le ingiustizie, anche se a volte accompagnata da una serena rassegnazione.


-- Come definiresti la tua opera musicale se la dovessi spiegare ad un pubblico non specializzato?

-- Difficile definirla, e le etichette non mi piacciono, sono solo una comodità. Per me scrivere musica è un modo per comunicare le mie emozioni. L'idea, la necessità, il perché compongo, nasce e ha un doppio legame con la mia vita, i miei interessi. Quindi se io dovessi raccontare a qualcuno quello che è la mia musica, gli dovrei parlare di me, del mio modo di vedere il mondo, anche se questo non dovrebbe essere necessario, perché la musica parla da sé.

Però c'è un problema: per comprendere la musica d'oggi è necessario impossessarsi delle chiavi di lettura, dell'abitudine all'ascolto. Quindi in un primo momento li inviterei ad ascoltarla senza cercare di capire, a lasciarsi trasportare dalle immagini che evoca... con il tempo e l'abitudine l'ascolto potrà essere a un livello più profondo.


-- Sei di una generazione che non sempre ha gusti musicali classici. Da cosa è dipesa la tua scelta per quel genere di musica?

-- Come dicevo prima riguardo all'ascolto, credo sia una questione di formazione e di abitudine. Ho iniziato a suonare da piccolo, grazie ai miei genitori che me lo hanno proposto, nonostante nella mia famiglia non ci fossero musicisti. Questo mi ha fatto scoprire un mondo, che, più conoscevo e studiavo, più mi interessava e piaceva. Ho avuto la fortuna di poter avvicinare la musica da piccolo... vorrei che tutti potessero avere questa opportunità.

Non so come sia organizzata l'educazione musicale di base dei paesi latinoamericani, in Italia le scuole di base semplicemente non la affrontano, la ignorano... così i bambini crescono senza suonare, senza cantare, ascoltando niente più di quello che gli propongono i mass media, che ovviamente hanno un interesse commerciale e non formativo. La possibilità di avvicinare l'arte, in tutti i suoi aspetti, rende curiosi, è stimolante... in poche parole apre la mente.


-- Com'è il tuo processo creativo?... Di cosa ti "nutri"?

-- Ci sono due fasi nel processo compositivo: la fase creativa, che parte da una idea, e la successiva realizzazione tecnica, sempre al servizio di questa idea. Mentre della seconda, quella tecnica, si può parlare senza problemi, per la prima la situazione è più complessa. Vivo nel mondo, in questo mondo globale, dove le influenze sono molteplici, difficili da interpretare. È necessaria una grande sensibilità e apertura mentale, una grande curiosità di conoscere e ampliare i propri orizzonti, una ricerca del nuovo, di ciò che ancora non si conosce.

Il venire in Sudamerica, per me, è come l'apertura nerudiana, una ricerca di nuovi mondi, di colori differenti... un modo per vedere il mio mondo dall'esterno, con occhi diversi.

In Europa, continente ricco, c'è una paura diffusa di tutto quello che viene dall'esterno, se si eccettuano gli USA. La situazione è molto negativa, si chiudono le frontiere, come se tutto quello che viene da fuori, che è diverso, sia un pericolo, chiaramente se non porta ricchezza economica... e la ricchezza culturale? La crescita culturale è la conseguenza di uno scambio, di un confronto, non di una chiusura.

Così sono qui anche per conoscere la realtà musicale sudamericana, contemporanea e non solo... sono sempre stato molto attratto dalle culture tradizionali. Qui avete anticorpi che io non ho, sono qui per accoglierli e portarli con me.

Copyright Italianos en América 2007

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